El día de ayer miércoles como muchos de ustedes seguramente estarán enterados, ocurrió una tragedia en una escuela secundaria de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León, una historia que tal vez pudo ser evitada.
Reflexionando sobre el tema, sobre los valores y antivalores que se hacen presentes todos los días y preocupada de lo que como sociedad estamos viviendo, me atrevo a invitarlos a realizar una recapitulación de las acciones que como padres y educadores estamos llevando a cabo con nuestros niños.
En primer lugar la invitación es a recordar el ejemplo que les damos todos los días, como tratamos a otras personas en nuestro actuar cotidiano, que vocabulario utilizamos, como son nuestros gestos y sobre todo la intensión que le damos a nuestros actos.
Es necesario reflexionar sobre la educación que estamos brindando en casa, sobre cuánto tiempo de calidad tenemos con ellos al día, de cómo estamos abordando los temas que les interesan, de cuánto los conocemos, de la cantidad de besos y caricias que les damos, del trato amable y respetuoso en el hogar y sobre todo del ejemplo que les brindamos ya que esté es la más poderosa arma para educar. Las palabras son útiles pero la manera de como ellos nos miran y repiten nuestras conductas es arrasador.
Sobra decir que la invitación también incluye la supervisión de las redes sociales, internet, programas de televisión, video juegos y del tiempo que ellos utilizan estas tecnologías.
Es importante recalcar que la supervisión y los límites son una cuestión más de amor que de desamor. Y es nuestra responsabilidad como adultos que esto se lleve a cabo para bien de sus hijos y para el bienestar de nuestra tan lastimada sociedad.
Muchas Gracias
Mtra. Erika Duque de Estrada Benitez
Colegio Villa Zea