ceniza-volcanica

LA CENIZA VOLCÁNICA

¿Cuáles son sus riesgos? y ¿Cómo cuidarnos?
La ceniza volcánica se compone de finas partículas de roca volcánica fragmentada (de menos de 2 mm de diámetro). Esta ceniza suele estar caliente en las inmediaciones del volcán, pero se enfría cuando cae a mayor distancia. Se forma durante las explosiones volcánicas a partir de avalanchas de rocas calientes que bajan por las laderas de los volcanes, o a partir de salpicaduras de lava líquida incandescente. Las cenizas varían en apariencia, dependiendo del tipo de volcán y de la forma de erupción. Así, su color puede ir desde un tono gris claro hasta el negro, y pueden variar en tamaño: desde ser como arenilla hasta ser tan finas como los polvos de talco.
Las cenizas en suspensión bloquean la luz solar, reduciendo la visibilidad, hasta el punto de producir oscuridad completa durante el día en algunos casos. Las erupciones pueden también generar relámpagos y truenos por la fricción entre partículas finas suspendidas, que pueden encontrarse por encima del volcán o acompañando grandes penachos de cenizas en su descenso.
Durante algunas erupciones las partículas pueden ser tan finas que son aspiradas profundamente hasta el interior los pulmones.
Con una exposición prolongada, aun los individuos sanos experimentarán molestias en el pecho, acompañadas de aumento de tos e irritación.
Los síntomas agudos (inmediatos) más
comunes incluyen:
EFECTOS RESPIRATORIOS
Irritación y secreción nasal y dolor de garganta, algunas veces acompañados de tos seca. Con problemas pulmonares previos pueden
desarrollar síntomas severos de bronquitis que persisten durante algunos días después de la exposición a las cenizas (por ejemplo, tos seca, flema, sibilancias (pitidos) o disnea (falta de aire)).
En las vías respiratorias en personas con asma o bronquitis; respiración cortada, jadeo y tos son las manifestaciones más frecuentes en los asmáticos.
La respiración se hace dificultosa. En raras circunstancias, la exposición prolongada a cenizas finas puede producir enfermedades pulmonares serias. Si éstas ocurren, se debe a que las cenizas son muy finas y contienen sílice cristalino (que produce silicosis) y las personas afectadas
debieron haber estado expuestas a altas concentraciones de ceniza.
SINTOMAS OCULARES
La ceniza volcánica puede producir enrojecimiento, ardor en los ojos
Y foto sensibilidad.
Sensación de cuerpo extraño
Dolor
Secreción
Abrasiones
Conjuntivitis
La irritación en los ojos es un efecto común, ya que una porción
De arenilla puede provocar dolorosas erosiones (rasguños) en la
Parte frontal del ojo (abrasiones en la córnea) y conjuntivitis.
Las personas que utilizan de lentes de contacto deben ser
Especialmente conscientes de este problema y no ponerse las
Lentillas, para prevenir una abrasión en la córnea.
IRRITACIÓN EN LA PIEL
Aunque no es muy común, las cenizas volcánicas pueden
Producir irritación en la piel a algunas personas, especialmente si la ceniza es ácida.
Los síntomas incluyen: Enrojecimiento de la piel.
¿Qué se puede hacer para protegerse de las cenizas?
Limitar los desplazamientos de vehículos.
Reduzca las cenizas de su casa inmediatamente después de una lluvia de cenizas, aun cuando haya sido ligera, las condiciones para conducir,
La visibilidad y la calidad del aire pueden verse dramáticamente afectadas, especialmente debido a la re-suspensión de cenizas por el movimiento de vehículos.
Las lluvias mejoran la calidad del aire rápida pero temporalmente, hasta que las cenizas se secan de nuevo.
Recomendamos que, después de una caída de cenizas, evite conducir y permanezca a cubierto si es posible. Si necesita conducir manténgase a gran distancia de los vehículos frente a usted, y conduzca lentamente tenga todas las puertas y ventanas cerradas mientras sea posible, quienes lleven a cabo tareas de limpieza deben usar siempre mascarillas protectoras anti-polvo efectivas (ver el documento sobre Mascarillas Recomendadas, documento de IVHHN, en www.ivhhn.org). Si no se cuenta con mascarillas aprobadas, se puede improvisar una mascarilla de tela con un trapo, para filtrar las partículas más grandes, que suelen ser las responsables de producir la irritación en ojos y garganta. Humedecer la tela con agua mejora su efectividad. Se recomienda a los pacientes con bronquitis crónica, enfisema o asma que permanezcan en el interior de sus casas y eviten cualquier exposición innecesaria a las cenizas.
Protección ocular
En ambientes con cenizas finas, utilice gafas protectoras o gafas de leer en lugar de lentes de contacto, para evitar la irritación ocular.
Agua potable
Después de una lluvia de cenizas ligera, el agua contaminada de cenizas suele poder beberse sin peligro para la salud, pero es mejor filtrar las partículas de cenizas antes de ingerirla. Sin embargo, las cenizas incrementan la necesidad de cloro en aguas superficiales desinfectadas, por lo tanto, pueden volverse microbiológicamente inseguras. Las cenizas generalmente dan un sabor desagradable al agua potable, antes de que ésta represente un riesgo para la salud. La mejor manera de garantizar su bienestar es almacenar agua con anterioridad al suceso.
Alimentos de la huerta
Limpieza
Los vegetales que han sido cubiertos por cenizas en el campo, pueden ingerirse sin peligro una vez lavados con agua limpia.
ligeramente los depósitos de cenizas antes de que sean retirados con palas, cuidando de no mojar demasiado los que estén situados en los techos, para evitar que el sobrepeso los hunda. El cepillado en seco puede ofrecer generar niveles muy altos de exposición y debe ser evitado. El uso de mangueras puede consumir grandes cantidades de agua y producir escasez en áreas muy densamente habitadas.
Precauciones para niños
Los niños están expuestos a los mismos peligros originados por la suspensión de cenizas que cualquier otro grupo de edad, pero su exposición puede incrementarse ya que son físicamente más pequeños y menos dispuestos a adoptar medidas preventivas razonables y prudentes para evitar una exposición innecesaria.
Aunque no hay indicios que sugieran que la ingesta de pequeñas cantidades de ceniza es peligrosa, recomendamos tomar las siguientes precauciones:
Mantenga a los niños en casa, siempre que sea posible.
Disuádales de que se agoten jugando o corriendo cuando hay cenizas en el aire, ya que el esfuerzo requiere respiraciones más profundas que agudizan la introducción de pequeñas partículas en los pulmones.
Si los niños necesitan estar fuera de casa mientras hay ceniza en el aire, deben usar mascarillas.
Asegúrese de evitar que los niños jueguen en áreas donde la ceniza está enterrada o amontonada en el suelo.
Esta información fue proporcionada por CENAPRED, y Colegio Villa Zea la difunde con el fin de que todos tomemos las medidas pertinentes.

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