¿Qué hago?
El Colegio Villa Zea, está muy preocupado por brindar información valiosa a los
padres, por lo que te invitamos a leer la siguiente información:
Cuanto más pequeño es el niño, mayor es el riesgo de que algo de lo que ingiera
se le quede atorado en la garganta. Especialmente con los niños pequeños se
debe tener precaución, ya que se meten cualquier cosa que encuentran en la
boca.
Mantén a tu hijo hasta los cuatro años alejado de los frutos secos, en particular los
cacahuetes. En los niños pequeños es aconsejable moler nueces y almendras
siempre que se pueda. Además vigilar con las canicas, bolas pequeñas o
pequeños bloques de los juegos de construcción (como el "Lego"). Pero incluso
una galleta o un trozo de manzana o de zanahoria se le pueden quedar
atravesados en el cuello. Así que hay que estar alerta ante lo que tu hijo se pone
en la boca.
Lo que puedes hacer
La ingestión de objetos puede ser fatal. Para tenerlo todo bajo control debes
conocer dos llaves maestras: el método del golpe en la espalda y la compresión
abdominal o maniobra de Heimlich (conserva el nombre del médico
estadounidense que lo inventó, el Dr. Heimlich). Enseña estos dos movimientos a
todas las personas con las que puede que tu hijo se quede alguna vez solo, como
los abuelos o la niñera.
El método del golpes en la espalda
Pon a tu hijo hacia abajo con parte superior del cuerpo colgando en el antebrazo,
el muslo, o sobre una mesa o una silla. La parte superior del cuerpo debe
inclinarse fuertemente hacia abajo.
Golpea con la palma de tu mano cinco veces en la espalda en los omóplatos
No golpees tímidamente, no temas porqué no vas a lastimar a tu hijo por hacer
eso, y ten en cuenta que para mover el objeto que se ha tragado se requiere cierta
fuerza.
Lo que se haya tragado será conducido por las sacudidas y la gravedad de nuevo
a la boca. Aquí el efecto de la gravedad es tan importante como el golpe, golpear
la espalda del niño si este está en posición horizontal no sirve de nada.
Hace un tiempo se había dicho que en caso de una emergencia de este tipo se
debía tomar al niño por los pies y, manteniéndolo boca abajo y sacudirlo. Pero
esto no es posible con una sola mano (ya que con la otra deberías golpearle un
poco para sacudirlo) y el riesgo de dañar al niño es importante, así que mejor
olvídate de este método.
La maniobra de Heimlich
Si el cuerpo extraño a través del método de golpes en la espalda no se resuelve,
debes utilizar el de compresiones abdominales. Aquí el objetivo es echar lo que el
niño se ha tragado con la tos, con la fuerza de los pulmones.
Puedes hacerlo tanto de pie como sentado. En ambos casos debes presionar con
fuerza la zona que hay sobre la parte superior del abdomen entre el ombligo y el
esternón. Si estas de pie, el modo más aconsejado para niños ya un poco altos e
incluso para adultos, rodeas a tu hijo con los brazos por debajo de la caja torácica
y tiras fuerte hacia ti, con el fin de ejercer presión.
La maniobra de Heimlich en bebés
En los niños menores de un año la maniobra es un poco diferente. La caja torácica
de un bebé tiene una forma diferente: las costillas no están todavía bien alineadas
y sería peligroso. Debes ejercer la presión con dos dedos o la palma de la mano
en el centro del esternón. No tengas miedo de lastimar al bebé, sus huesos son
todavía muy elásticos. Además, tienes que evitar que se asfixie.
En caso de emergencia:
La actuación más rápida tiene que ser con estas dos maniobras, ¡no debes
perder ni un solo momento!
Luego alerta los servicios de emergencia
¡No retires el cuerpo extraño con los dedos! El intento de hacerlo con los dedos
puede provocar que el objeto se inserta profundamente en las vías respiratorias.
Compara tus dedos con las vías respiratorias estrechas del niño y verás que
son demasiado estrechas para que puedas agarrar bien el objeto sin lastimarle.
Por último
Una y otra vez oímos hablar de casos en que los niños han muerto por asfixia
debido a que la actuación de los adultos no sirvió de nada. Muchos padres tienen
miedo de hacer algo mal o hacer daño a los hijos. Pero toma en cuenta que si el
pequeño se traga alguna cosa que le impide respirar, la asfixia se puede producir
¡en sólo cuatro minutos! En estos casos no hay tiempo para esperar a que la
ambulancia llegue, ¡tienes que actuar!
Cortesía de:
http://www.netmoms.es/revista/salud/primeros-auxilios- para-ninos/atragantarse- y-
evitar-el- ahogo/